Síntomas y Tratamiento para la Parálisis Cerebral

Qué encontrarás en este artículo?

Qué es la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral es un término que engloba a todas las parálisis no progresivas debidas a una lesión cerebral permanente producida antes, durante o después del nacimiento. Entre 0,1 y 0,2% de los niños sufren alguna forma de parálisis cerebral; en el caso de bebés prematuros o de bajo peso, esta cifra aumenta al 1%.

La causa específica de la mayor parte de los casos de parálisis cerebral es desconocida. La lesión cerebral puede producirse antes, durante o al poco tiempo del nacimiento. Los factores prenatales que se han relacionado son las infecciones maternas (sobre todo la rubéola), la radiación, la anoxia (déficit de oxígeno), la toxemia y la diabetes materna.

Las causas implicadas en el momento del nacimiento son los partos traumáticos, la anoxia, los partos prematuros y los partos múltiples (en este caso es el bebé nacido en último lugar el que tiene más riesgo). El grupo de causas postnatales incluye las infecciones y los tumores cerebrales, los traumatismos craneales, la anoxia y las lesiones vasculares cerebrales.

que-es-paralisis-cerebral

Tipo de parálisis

La parálisis cerebral se ha dividido en cuatro categorías principales: espástica, atetósica, atáxica y las formas mixtas.

En la parálisis cerebral espástica, los músculos están paralizados y rígidos; es la forma más frecuente, ya que supone el 70% de los casos. La hemiplejia, que afecta a ambas extremidades de un lado, y la diplejia, que afecta a las cuatro extremidades pero en mayor grado en las piernas, son manifestaciones frecuentes. Los niños con afectación leve pueden tener una limitación sólo en ciertas actividades, como la carrera.

La parálisis atetósica representa el 20% del total de los pacientes con parálisis cerebral. Se caracteriza por movimientos lentos involuntarios de las extremidades o del tronco y la raíz de los miembros. Pueden aparecer también movimientos violentos similares a las que se observan en pacientes con corea. Estos dos tipos de movimientos acentúan en situaciones de tensión emocional y pueden desaparecer durante el sueño.

La parálisis cerebral atáxica es poco frecuente (el 10% de los casos), y se caracteriza por debilidad y alteraciones del equilibrio y de la coordinación.

Las formas mixtas son frecuentes y combinan aspectos de las anteriores. También son posibles alteraciones de la visión, crisis convulsivas y retraso mental.

Efectos de la parálisis

Las personas con parálisis cerebral no pueden controlar total o parcialmente sus movimientos. Unas personas tienen afectado todo el cuerpo, otras pueden tener dificultades sólo para hablar, caminar o para utilizar las manos; otras serán incapaces de sentarse sin apoyo o necesitarán ayuda para la mayoría de las tareas diarias. No hay dos personas con parálisis cerebral iguales.

Para quien tiene esta discapacidad, el inicio de un movimiento a menudo desemboca en otro involuntario, por lo que es habitual desarrollar patrones de movimiento diferentes a los que pueden producir otras alteraciones.

Síntomas de la parálisis cerebral

Una persona con parálisis cerebral puede tener, en mayor o menor intensidad, alguno o la mayoría de los siguientes síntomas:

Discapacidad intelectual: en el 50% de los casos. Generalmente asociado a discordancia verbo-espacial. En el 39% de los casos la discapacidad intelectual es de nivel severo.

Crisis epilépticas: en un 25-30% de los casos, asociado sobre todo a hemiplejia o tetraplejia severas, produciéndose crisis generalizadas o parciales, imposibles de predecir, y con diferentes intensidades. Pueden comenzar a aparecer tanto en la infancia como en la vida adulta, pero en cualquier caso se pueden controlar con medicación.

Trastorno de la visión y la motilidad ocular: déficit visual por atrofia óptica, ceguera de origen central, hemianopsia homónima (hemiplejía), pérdida de visión binocular, estrabismo, defectos de refracción o nistagmus. De todos ellos, el más común es el estrabismo (50% de los casos), que puede ser corregido con gafas o, en los casos más graves, con una operación. Los problemas de ojos más serios no abundan. Algunas personas pueden tener un defecto cortical, por la cual la parte del cerebro responsable de procesar e interpretar las imágenes no funciona correctamente.

Trastornos de la audición: Se dan en un 10-15% de las personas con parálisis cerebral severa, aunque el porcentaje está bajando ostensiblemente gracias a la prevención de la incompatibilidad feto-materna.

Tratamiento de la parálisis cerebral

El principal objetivo en el tratamiento de la parálisis cerebral es conseguir que los pacientes alcanzan el máximo grado de independencia dentro de las limitaciones impuestas por su minusvalía motora y por el resto de alteraciones que presentan. En general, no se puede establecer el grado de afectación hasta que el niño tiene aproximadamente dos años.

La medicación puede mejorar ciertos aspectos de la enfermedad: los anticonvulsivos por ejemplo son útiles para controlar las crisis epilépticas. La terapia física y ocupacional, las muletas u otros aparatos ortopédicos, la cirugía ortopédica, o la reeducación del lenguaje son herramientas terapéuticas que pueden ser necesarias en las distintas fases de la enfermedad.

Con los cuidados y el tratamiento adecuados, muchos pacientes de parálisis cerebral pueden tener una calidad de vida similar a la del resto de la población.

Síntomas y Tratamiento para la Parálisis Cerebral
Vota este artículo