Lumbalgia: Síntomas y tratamiento para el dolor lumbar

En este artículo, veremos qué es, los síntomas de lumbalgia y sus posibles tratamientos. ¿Tienes dolor lumbar o dolor en la espalda baja?

lumbalgia

Definición

La lumbalgia o dolor lumbar está catalogado como trastorno musculoesquelético común que afecta al 80% de las personas en algún momento de sus vidas.

En Estados Unidos es la causa más común de baja laboral y la segunda enfermedad neurológica más frecuente (sólo el dolor de cabeza es más común). En España, en el 2000, era la primera causa de baja laboral en la población activa menor de 45 años y ocasionaba un promedio 22 días de baja por proceso.

Puede ser aguda, subaguda o crónica en duración. Con medidas conservadoras, los síntomas de la lumbalgia aguda en general muestran una mejora significativa en unas pocas semanas desde el inicio.

Clasificación

La lumbalgia o dolor lumbar puede ser clasificado por la duración de los síntomas como aguda (menos de 4 semanas), subaguda (4-12 semanas), crónica (más de 12 semanas)

Causas de la lumbalgia

La mayoría de los dolores de espalda se deben a problemas musculoesqueléticos benignos, y se denominan no específicos de lumbalgia, este tipo puede ser debido a los músculos o los tejidos blandos que han tenido un esguince o una tensión, sobre todo en los casos en que el dolor aparece repentinamente al cargar un peso, con dolor lateral en la columna vertebral. Más del 99% de los casos el dolor de espalda entran en esta categoría. El diagnóstico diferencial completo incluye muchas otras enfermedades menos comunes.

Mecánicas

  • Artrosis interapofisarias
  • Hiperostosis vertebral idiopática difusa
  • Degeneración de disco intervertebral
  • Enfermedad de Scheuermann
  • Hernia discal
  • Estenosis del canal lumbar
  • Espondilolistesis y otras anomalías congénitas
  • Fracturas
  • Dismetría (diferencia de longitud) de las extremidades inferiores
  • Movilidad limitada de cadera
  • Pelvis mal alineada – oblicuidad pélvica, anteversión o retroversión
  • Anormalidad del pie, en pronación

Inflamatorias

  • Espondiloartritis seronegativas (por ejemplo, la espondilitis anquilosante)
  • Artritis reumatoide
  • Infección (por ejemplo, absceso epidural, osteomielitis)

Neoplásicas

  • Tumor óseo (primario o metastásico)
  • Tumor espinal

Metabólicas

  • Fractura osteoporótica
  • Osteomalacia
  • Ocronosis
  • Condrocalcinosis

Psicosomáticas

  • Síndrome de miositis tensional
  • Enfermedad de Paget

Dolor referido

  • Enfermedad pélvica / abdominal (por ejemplo, dismenorrea)
  • Cáncer de próstata
  • Depresión
  • Falta de oxígeno

Síntomas de lumbalgia

Según la causa, se puede experimentar los siguientes síntomas de lumbalgia: debilidad en las piernas o los pies, hormigueo, sensación de ardor o dolor leve o tan intenso que el paciente sea incapaz de moverse. Si se trata de ciática, los síntomas también incluyen dolor en la planta del pie, la pierna o en la cadera.

Diagnóstico

El médico puede determinar la causa del dolor de espalda realizando preguntas sobre los hábitos del paciente y de un examen físico, en el que intentará ubicar con precisión el dolor y entender cómo afecta el movimiento. La mayoría de las personas con dolor de espalda se recuperan al cabo de cuatro o cinco semanas. Por tanto, el médico probablemente no solicite ningún examen durante la primera visita. Si se presentan los síntomas de lumbalgia, el médico puede solicitar otras pruebas como radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computadas de la región lumbar para descartar que se trate de una enfermedad subyacente potencialmente grave.

Prevención

Para prevenir la lumbalgia hay que hacer las posturas adecuadas para reducir los esfuerzos, las que se recomiendan para aliviar el dolor sirven como prevención. Perder peso, en caso de ser necesario, también ayuda a evitar la lumbalgia, así como mantener una buena condición física general y local, en la zona de la de la musculatura abdominal y de la espalda. También existen una serie de ejercicios sencillos que mantienen y fortalecen la musculatura de la espalda, abdominales y glúteos. El personal sanitario puede ayudar a facilitar la correcta realización de estos ejercicios.

Tratamiento de lumbalgia

Terapeuticos

El tratamiento principal para la lumbalgia y el más importante es el reposo relativo. Eso sí, conviene realizar tantos movimientos suaves como el dolor permita. En principio, pueden ser adecuados fármacos que contengan salicilatos y otros agentes antinflamatoris no esteroides, relajantes musculares y analgésicos. Un programa de ejercicios cuidadosamente adaptado a las necesidades específicas del paciente, con el fin de contribuir a los primeros períodos de recuperación y aumentar la fuerza de músculos conseguirá aliviar el dolor lumbar y abdominal.

Quirúrgicamente se interviene solamente cuando el paciente muestra síntomas o manifestaciones clínicas objetivas, ya que en el caso de la lumbalgia, las intervenciones no son muy favorables.

Educativos

Cuando un paciente tiene los problemas mecánicos más comunes, los métodos educativos de tratamiento son extremadamente importantes. Se encargará de corregir la forma de cómo se lee, la posición para dormir, levantar peso, para conducir un vehículo y otras actividades diarias. Se debe insistir en un programa de ejercicios continuo para mantener el tono muscular y flexibilidad.

Lumbalgia: Síntomas y tratamiento para el dolor lumbar
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