Que es el Herpes Zoster – Síntomas y tratamientos

El herpes zóster (HZ), conocido popularmente como Fuego de San Antonio, es una reactivación del virus de la varicela zoster (VVZ) o Herpesvirus varicellae y se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas agrupadas a lo largo de un dermatoma, en una zona muy localizada del cuerpo. Se trata de una enfermedad contagiosa, infecciosa y parasitaria.

El HZ se considera una neuropatía y resulta de una reactivación de carácter endógeno del virus del herpes zoster (que es el mismo que el de la varicela), que ha quedado latente en los ganglios sensitivos dorsales de los nervios espinales o craneales , si se había sufrido la varicela. A veces sin embargo, uno no recuerda haber sufrido antes la varicela, sea porque fue en edad muy poco avanzada o por haberla sufrida en estado subclínico, con pocos síntomas y tan leves que pasa prácticamente desapercibida.

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Herpes Zoster

Suele atacar las piernas, en especial los tobillos, las muñecas y el tronco, pero puede aparecer en otras zonas del cuerpo; como por ejemplo en el oído (herpes zóster auricular), los ojos (herpes zóster oftálmico), etc. Otros tipos de herpes son los que aparecen en las mucosas: genitales (herpes genital), labios (herpes labial), boca (herpes bucal) y ojos (herpes corneal y irisado); o también el herpes que puede aparecer durante el embarazo (herpes gestacional).

Clínica

El HZ desarrolla en dos fases. En la primera aún no han aparecido las erupciones cutáneas pero ya se sienten síntomas más leves o más graves, según la persona, como ardor, hormigueo, picor, tensión o incluso dolor profundo. Además de este síntomas en la zona localizada donde saldrá la erupción cutánea, pueden haber otros generales, como cefalea, astenia, febrícula, dolor de garganta, rigidez de la nuca o alteraciones gastrointestinales.

Tres o cuatro días después de la primera fase es cuando aparecen las erupciones cutáneas en el área de la piel a la que llegan los ganglios nerviosos sensoriales infectados por el virus (al que llegó el virus a través de la piel, al pasar la varicela). En menos de un día aparecen primero pequeñas vesículas blandas, que evolucionan a costras, que pueden durar de dos a tres semanas. El hecho de rascarse las costras provoca que el líquido interno infecte las zonas cercanas y, en su se lavan inmediatamente las manos, cualquier otra. Además, la sobre-infección de las lesiones lleva a un retraso en su curación y, como la varicela, puede dar lugar a pequeñas cicatrices en el lugar de las lesiones.

Complicaciones

Moderadamente frecuente:

  • Neuralgia postherpética, dolor constante y debilitante posterior a las erupciones cutáneas y que dura más de un mes después de su aparición, que puede alargarse a meses o años. Ocurre en un 10% -15% de los casos de HZ, especialmente en las personas mayores, siendo la incidencia mayor en personas de más de setenta años. Se considera la complicación más frecuente.
  • Sin embargo, en casos extraordinarios, es posible que se den otras complicaciones más o menos graves, las cuales pueden ser alguna de las siguientes:
  • Herpes zoster diseminado, se trata de un HZ al que las erupciones aparecen más diseminadas que localizadas, de forma similar a como ocurre en la varicela. Ocurre en pacientes con una inmunodeficiencia más baja de lo normal.
  • Herpes zoster necrótico, las lesiones son más graves de lo habitual, ocasionando úlceras necróticas que cuando curan dejan cicatrices.
    Complicaciones oculares, como por ejemplo queratitis, parálisis de los músculos extraoculares, midriasis o glaucoma secundario. Esto es posible que ocurra, aunque no forzosamente, si la HZ afecta a la rama oftálmica del nervio trigémino, lo que ocurre entre un 10% y un 15% de los casos de HZ.
  • Parálisis motoras de los grupos musculares más cercanos a la zona de la piel afectada y que aparecen al cabo de dos semanas de la aparición de las lesiones. Ocurre en 1% -5% de los casos totales de HZ.
  • Meningoencefalitis y mielitis, manifestadas con fiebre, dolor de cabeza, delirios o alucinaciones, son complicaciones que raramente ocurren.

Epidemiología

Se considera una enfermedad frecuente, ya que afecta anualmente a una de cada 500 personas. En Europa hay 1,8 millones de casos anuales, cosa nada extraña, dado que cualquier persona que haya sufrido la varicela ( en Europa es un 90% de la población) puede desarrollar un HZ a lo largo de su vida. En España en 2006 se declararon 177.301 casos de varicela. Una persona de cada cinco sufren el herpes zoster a lo largo de su vida.

El HZ afecta por igual a los dos sexos y todas las razas, y también en todas las épocas del año. En cambio, sí que se notan diferencias por edad. Así, en lactantes se puede dar si la madre ha sufrido la varicela durante el embarazo, pero es muy raro en general en niños pequeños. En cambio, es más frecuente en personas de mediana edad, aumenta especialmente después de los cincuenta años y la máxima incidencia se da entre personas que están en la sesentena.

El virus puede estar latente en diferentes personas pero no desarrollarse por igual. En general esto se da en momentos personales a los que las defensas bajan (inmunodepresión) por una causa u otra (nervios, alimentación no adecuada, otras enfermedades como resfriados, gripes, fiebres, etc.). Es por eso que las personas mayores, que pueden estar más a menudo con inmunodepresión, son más propensos a que desarrollen la HZ. Además de la inmunodeficiencia, otro causas que pueden reactivar los virus son la diabetes, un trauma quirúrgico, la radiación (rayos ultravioleta, la solar prolongada también) u otras infecciones, por ejemplo. En cambio, parece que el contacto continuado con el virus de la varicela, hace que la incidencia del HZ sea menor.

La transmisión del virus de la varicela y del HZ se hace por contacto directo con el líquido interno que contienen las lesiones cutáneas o ampollas y también por las secreciones respiratorias. Las personas con un HZ, dado que el virus es el mismo, pueden contagiar la varicela.

Prevención

Vacuna

Actualmente está comercializada en varios países Zostavax® de Merck & Co., si bien todavía no lo está en España. En estudio hay otra vacuna en fase 3 de GlaxoSmithKline.

Dieta

En un estudio se encontró una fuerte asociación entre el consumo de fruta bajo y el riesgo de aparecer un HZ; en el análisis ajustado, las personas que comían menos de una porción de fruta a la semana tenían más de tres veces el riesgo de HZ en comparación con los individuos que consumían más de tres porciones por día. Podrían estar implicados varios micronutriets: vitaminas antioxidantes; en particular la A, B6C y E; zinc y hierro, con la idea de reforzar el sistema inmunológico y consecuentemente dificultar el desarrollo de la HZ.

Tratamiento para el herpes zóster

Los objetivos del tratamiento son limitar la gravedad y la duración del dolor, acortar la duración del episodio de HZ, y reducir las complicaciones. El tratamiento sintomático es a menudo necesario para la complicación de la neuralgia postherpética. Sin embargo, un estudio sobre el HZ no tratado muestra que, una vez que la erupción haya desaparecido, la neuralgia postherpética es muy poco común en personas menores de 50 años y desaparece con el tiempo. En las personas mayores el dolor se va disipando más lentamente, pero incluso en personas mayores de 70 años, el 85% quedan sin dolor un año después de su ataque.

Antivirales

Inhiben la replicación del virus y reducen la gravedad y la duración de la HZ con efectos secundarios mínimos, pero no queda claramente establecida la efectividad en la prevención de la neuralgia postherpética (efectividad que sólo se muestra en la administración en el inicio de la enfermedad). Es aceptado en la comunidad dermatológica que la aplicación de antivirales tópicos en las lesiones del HZ no es eficaz, se consideran así sólo los administrados por vía oral (o intravenosa en pacientes inmunodeprimidos). Deberían ser prescritos a los pacientes de edad avanzada por el alto riesgo de neuralgia postherpética, y en todos los pacientes con HZ oftálmico, independientemente de la edad o la gravedad de los síntomas.

Los más utilizados son:

  • Aciclovir (EFG, Zovirax®, Aciclor®, etc.) es un análogo de la guanosina capaz de inhibir la ADN polimerasa, una enzima viral fundamental en la síntesis del ADN del virus. Este fármaco, pues, impide la reproducción y extensión del virus. Hay que tomarlo cinco veces diarias para que sea efectivo.
  • Valaciclovir (EFG, Valtrex®) es un profármaco que cuando llega al hígado se transforma en aciclovir y que se puede dosificar en tres veces diarias en vez de las cinco del mismo.
  • Famciclovir (EFG, Famvir®) es como el aciclovir otro análogo sintético de la guanosina que después de la absorción intestinal y de la metabolización en el hígado se convierte en penciclovir, que es lo que realmente tiene actividad antiviral. Se administra una vez diario.
  • Brivudina (Nervinex®) es un análogo de la timidina que impide que el virus se pueda reproducir para que se introduce en el AND del virus y bloquea la acción de las polimerasas.

Hay pocos estudios a doble-ciego comparativos de eficacia de los fármacos:

  • Aciclovir-famciclovir: una eficacia comparable, con mejor tolerabilidad del famciclovir.
  • Aciclovir-valaciclovir: una eficacia comparable.
  • Aciclovir-brivudina un estudio mostró una disminución en la incidencia de neuralgia postherpética en pacientes inmunocompetentes ancianos, mientras que otro no encontró diferencias significativas, si bien no se valoró la neuralgia postherpética.
  • Valaciclovir-famciclovir: una eficacia comparable.
  • Famciclovir-brivudina: una eficacia comparable.

Antiálgicos

Habitualmente es necesario el tratamiento del dolor, generalmente con analgésicos, tan potentes como sea necesario según cada caso particular.

Glucocorticoides

Si los dolores son más fuertes, con glucocorticoides, se puede reducir la inflamación del nervio.

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