Helicobacter pylori: Síntomas y tratamiento

En este artículo, definimos qué es Helicobacter pylori , cuáles son los síntomas de Helicobacter pylori y sus posibles tratamientos.

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Bacteria Helicobacter Pylori

Definición

El Helicobacter pylori es una bacteria que vive en diversas partes del estómago y el duodeno. Causa una inflamación crónica de baja actividad del moco epitelial estómago  y está estrechamente relacionado con el desarrollo de úlceras pépticas (gástricas y duodenales) y cáncer de estómago. Más del 80% de los individuos infectados con la bacteria son asintomáticos, por lo que podemos decir que apenas se observan síntomas de Helicobacter pylori.

Más de la mitad de la población mundial tienen Helicobacter pylori en el tracto gastrointestinal superior. Las infecciones son más frecuentes en los países en desarrollo. La vía de transmisión es desconocida, pero los individuos se infectan durante la infancia. Se cree que la forma helicoidal de Helicobacter pylori evolucionó para penetrar el revestimiento mucoide del estómago.

Infección y síntomas de helicobacter pylori

La infección por Helicobacter pylori puede ser sintomática o asintomática (sin efectos visibles en el paciente). Se estima que más del 70% de las infecciones por Helicobacter pylori no presentan síntomas. En la ausencia de un tratamiento basado en antibióticos, una infección por Helicobacter pylori persiste durante toda la vida. El sistema inmune humano es incapaz de erradicarla por si mismo.

Ruta de la infección

La mayoría de los investigadores cree que la infección ocurre a través de la transmisión personal. La bacteria H. pylori ha sido aislada de heces, saliva y placa dental de pacientes infectados, lo que sugiere una ruta gastro-oral o fecal-oral como un medio posible de transmisión. Otros resultados apoyan la posibilidad de que se transmite a través del agua, donde se ha demostrado que el Helicobacter pylori es capaz de sobrevivir. Estudios realizados en el noroeste de España, demuestran la presencia de Helicobacter pylori en ríos con distintos grados de contaminación fecal.

Ha habido casos de transmisión a través de vegetales. Además, los investigadores han demostrado que el período crítico de adquirir de la bacteria es la infancia.

Epidemiología

Se estima que más de dos tercios de la población mundial está infectada por esta bacteria. La tasa de infección varía de nación a nación.

En el mundo occidental (Europa occidental, Norteamérica y Australia), la proporción es aproximadamente el 25% de la población, siendo mucho mayor en el tercer mundo. En este último caso, es habitual (probablemente por las malas condiciones sanitarias), encontrar infecciones en niños.

En los Estados Unidos, la infección se presenta principalmente entre personas de edad avanzada (más del 50% de estos ocurren en personas mayores de 60 en comparación con el 20% entre las personas menores de 40) y entre los pobres.

Estas discrepancias se atribuyen a la mayor higiene y el uso extendido de antibióticos en los países más ricos.

En los últimos años están apareciendo cepas de Helicobacter pylori resistentes a los antibióticos. Incluso hay cepas resistentes al metronidazol en el Reino Unido.

Diagnóstico

Existen diferentes métodos para diagnosticar una infección de Helicobacter pylori. El primero es detectando anticuerpos específicos en una muestra de sangre o heces del paciente, utilizando antígenos.

También se utiliza la prueba de aliento de urea, en el cual el paciente bebe urea marcada con carbono-14 y carbono-13, produciendo después (debido al metabolismo de la bacteria) dióxido de carbono marcado, que se detecta en la respiración.

Otro método para el diagnóstico es la biopsia y apunta a medir la ureasa activa en la muestra extraída (prueba rápida de ureasa). También se puede diagnosticar una infección de Helicobacter pylori por medio de una muestra histológica o un cultivo celular.

Problemas de diagnóstico

Ninguno de estos métodos es completamente infalible. La prueba de anticuerpos de la sangre, por ejemplo, tiene solamente entre 76% y 84% de sensibilidad. Por otra parte, la medicación, puede afectar la actividad de la ureasa y dar falsos positivos en los métodos basados en él.

Tratamiento para el Helicobacter pylori

En la actualidad únicamente se trata cuando hay síntomas de Helicobacter pylori. Se usa Claritromicina, amoxicilina y tetraciclina. Anteriormente se usaba metronidazol, pero ahora se sabe que presenta resistencia a más de 80% de los casos.

Infección asintomática

En pacientes que tienen una infección asintomática, el tratamiento para el Helicobacter pylori generalmente no se recomienda.

Infección con síntomas de Helicobacter pylori

En pacientes con úlceras gástricas donde se detecta H. pylori, el procedimiento habitual es erradicarlo hasta que la úlcera sane.

Tratamiento de primera línea (o triple)

El tratamiento más extendido es la triple terapia. Hoy en día la triple terapia estándar es amoxicilina, claritromicina y un inhibidor de la bomba de protones (generalmente el omeprazol). El metronidazol se utiliza en lugar de amoxicilina en pacientes alérgicos a la penicilina.

Esta terapia ha revolucionado el tratamiento de las úlceras gástricas y ha hecho posible la cura de esta enfermedad, teniendo en cuenta que anteriormente sólo se controlaban los síntomas utilizando antiácidos o inhibidores de la bomba de protones. En casos de resistencia a claritromicina es recomendado el uso de levofloxacina como parte de la terapia.

Tratamiento de segunda línea (o cuádruple)

Consiste en tomar un inhibidor de la bomba de protones, bismuto (Gastrodenol ®) 240mg/12 h, tetraciclina 500 mg/12 h y metronidazol o tinidazol (Tricolam ®) 500 mg/12 h durante 14 días. Es un régimen más complicado, pero también más efectivo.

En un ensayo de 2011, al azar, controlado, las tasas de erradicación fueron del 93% con la terapia cuádruple y el 70% con la triple terapia. La terapia cuádruple basada en bismuto es recomendada como tratamiento de primera línea para los pacientes en áreas con alta resistencia a la claritromicina (>20%), en pacientes que previamente han sido tratados con un antibiótico macròlid, o como terapia de segunda línea para los pacientes donde la infección persiste después de un curso inicial de la terapia triple.

Varios estudios informaron de tasas de erradicación mayores al 90% mediante un régimen secuencial de 10 días que se compone de cuatro fármacos: un inhibidor de la bomba de protones y amoxicilina durante 5 días, seguido de un inhibidor de la bomba de protones, claritromicina y tinidazol durante 5 días. Sin embargo, estudios posteriores confirmaron la eficacia equivalente o superior cuando los cuatro medicamentos fueron administrados durante 10 días (terapia cuádruple sin bismuto).

Terapias alternativas

Por otro lado, hay algunas evidencias preliminares que indican que el consumo regular de brócoli puede erradicar a Helicobacter pylori.

Un estudio sobre Meriones unguiculatus indica que el extracto de té verde puede detener el crecimiento de Helicobacter pylori. Otro estudio realizado en Corea del norte indica que un ácido polisacárido encontrado en el té verde es significativamente eficaz para evitar que Helicobacter pylori se adhiera a las células epiteliales.

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