La Ceguera o Discapacidad Visual

Qué es la ceguera o discapacidad visual?

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La ceguera o discapacidad visual es la condición de una persona o animal con privación del sentido de la vista. La ceguera de las personas, desde el punto de vista legal, es más complicada de definir y está establecida en Norteamérica y Europa cuando la agudeza visual de la persona es de 20/200 (6/60) o menos en el ojo con mejor visión y provisto con la mejor corrección posible.

En la práctica significa que un ciego  debería estar a 2 metros de un objeto para verlo con el mismo grado de claridad con lo que una persona de visión normal lo ve desde 20 metros. Algunas legislaciones también consideran ceguera tener un campo de visión menor de 20 grados en lugar de los 180 grados normales.

Alrededor del 10% de las personas consideradas legalmente como ciegas lo son totalmente. En los países subdesarrollados la falta de suficiente atención sanitaria provoca mayor incidencia de casos de ceguera que en los desarrollados. En noviembre de 2004 la Organización Mundial de la Salud publicó el artículo Magnitude and causes of visual impairment donde se estimaba que en 2002 había 161 millones de personas (alrededor del 2,6% de la población mundial) que presentaban deficiencias de la visión, de éstos, unos 124 millones (un 2%) tenían una visión disminuida y 37 millones (un 0,6%) eran ciegos.

Discapacidad visual

Un deficiente visual es una persona con una visión que no llega, a pesar de las correcciones ópticas adecuadas, el 100% de resto visual. El resto visual la forman dos parámetros de definición visual: la agudeza y el campo.

La agudeza visual es la capacidad de distinguir las formas de los objetos a cierta distancia y se mide con la prueba de las letras (o las formas geométricas) de menguante tamaño, estableciendo cada línea, vista o no, un 10% de agudeza visual.

El campo visual es el ángulo que el ojo ve, correspondiente 90 ° a cada ojo (total 180 °). El campo se reduce, bien “cerrándose” por los lados, bien de forma aleatoria, o causa de manchas que se forman en el ojo.

La persona que, a pesar del uso de correcciones ópticas, no consigue llegar al 100%, pero supera el 50% de resto visual lleva una vida normal y posiblemente no tenga conciencia de su disminución. En cambio, por debajo del 50%, comienza a tener dificultades evidentes y se dice que tiene baja visión. Hay que tener en cuenta que, por debajo del 20% de resto visual, las dificultades visuales son severas y hacen imprescindible el uso de técnicas de adaptación.

Cuando no consigue superar el 10% de agudeza y / o tiene restringido a sólo 10º su campo visual, se considera entonces que padece ceguera legal. Finalmente, si no ve más que zonas difusas de iluminación y sombra, o bien nada en absoluto, se habla de ceguera total.

Principales causas de ceguera

Enfermedades

  • Cataratas: ocasiona el 48% de las cegueras, tiene tratamiento quirúrgico
  • Glaucoma: más frecuente a partir de los 50 años ocasiona el 12% de los casos de ceguera y tiene tratamiento especialmente en las fases iniciales.
  • Degeneración macular asociada a la edad: se puede tratar pero no curar y es la causa de un 9% de las cegueras.
  • Tracoma: (4%)
  • Opacidad de la córnea: (5%).
  • Retinopatía por diabetes: se puede tratar pero no curar y es la causa de un 5% de las cegueras.
  • Uveítis Malnutrición: asociada con otras consecuencias

Anormalidades y lesiones

  • Lesiones en el lóbulo occipital del cerebro.
  • Accidentes con lesiones por agentes físicos o químicos.

Defectos genéticos

  • Albinismo.
  • Amaurosis congénita de Leber: una distrofia de la retina que puede causar la ceguera total o una pérdida severa de la visión en la infancia.
  • Otras enfermedades de origen genético.

Tratamiento de la ceguera

Un estudio de 2008 publicado en el New England Journal of Medicine puso a prueba el efecto del uso de la terapia génica para contribuir a restaurar la vista de pacientes con una forma rara de ceguera heredada, conocida como amaurosis congénita de Leber, o ACL. La amaurosis congénita de Leber daña los receptores de luz de la retina y habitualmente comienza a afectar la vista a principios de la niñez, y la vista va empeorando hasta que se llega a una ceguera completa hacia la edad de treinta años.

Este estudio utilizó un virus del resfriado común para llevar una versión normal del gen llamado RPE65 directamente a los ojos de los pacientes afectados. Notablemente, los tres pacientes (de edades de 19, 22 y 25 años) respondieron bien al tratamiento y afirmaron que la vista los había mejorado después de este tratamiento. Debido a la edad de los pacientes y la naturaleza degenerativa de la ACL, la mejora de la vista en los pacientes de terapia génica alienta a los investigadores. Se espera que la terapia génica pueda ser aún más eficaz en pacientes de ACL más jóvenes que han sufrido una pérdida de vista limitada, así como en otros individuos parcial o totalmente ciegos.

Epidemiología

En 2002, la OMS (Organización Mundial de la Salud) estimó que había 161 millones de personas (un 2,6% de la población mundial) en el mundo con un deterioro de la vista, de las cuales 124 millones (aproximadamente un 2%) tenían una baja visión y 37 millones eran ciegos (aproximadamente un 0,6%).

Técnicas de adaptación y ayuda

Para la movilidad

Herramientas como el bastón blanco con la punta roja – símbolo internacional de la ceguera – se utilizan para mejorar la movilidad. Es un bastón largo que amplía la sensación táctil del alcance del usuario. La persona ciega le da un movimiento bajo de barrido, en la trayectoria prevista del recorrido, para así detectar los obstáculos.

Un perro guía es un perro adiestrado para guiar personas ciegas o con una deficiencia visual grave, o para ayudarlas en las tareas del hogar. Cuando conduce los deficientes visuales, el perro debe tener la capacidad de discernir eventuales peligros debidos a obstáculos suspendidos, lo que requiere perros de inteligencia bastante elevada y un entrenamiento avanzado.

Se ha desarrollado una pulsera que mediante ultrasonidos complementa el uso del bastón blanco para facilitar la movilidad de manera más segura.

Para la lectura

El braille es un sistema de lectura y escritura táctil diseñado para las personas ciegas. Fue inventado a mediados del siglo XIX por el francés Louis Braille. Donde cada carácter (y alguien indicador, como por ejemplo el de mayúsculas) está representado por un cajetín. Cada cajetín braille consta de seis puntos en un rectángulo de tres filas y dos columnas. Por cada cajetín habrá una determinada combinación de relieve de estos puntos, que permitirá la identificación del carácter.

Un teclado braille es un teclado que permite la introducción de caracteres de una forma más sencilla (por los invidentes) que un teclado convencional, al disponer de menos teclas.

Con el advenimiento de la informática una serie de dispositivos y de software han aparecido para ayudar a las personas ciegas o con dificultad importante de la visión. Entre estos están los escáneres con reconocimiento óptico de caracteres, los lectores de pantalla, etc.

Identificación de colores

Métodos electrónicos

Importante, por ejemplo, para poder determinar el color de la ropa que el ciego se pone o compra, para separar la ropa que se ponga en la lavadora, saber si hay la luz encendida en una habitación (y poder encender o apagarlo ).

Así existen aparatos del tamaño de un mando de TV, que se conecta a unos audífonos y la persona ciega entonces puede escuchar con voz humana la identificación del color. Se pone en contacto el lector del aparato con el objeto del que se quiere identificar el color, se pulsa un botón y el aparato dice el color. Es necesario que el objeto esté iluminado. Así puede decir rojo marrón oscuro o gris pálido. No puede identificar tramados de colores, es necesario que sean sólidos.

También hay en la etapa final de diseño un aparato, basado en la sinestesia, que asociaría los colores en música. La tonalidad sería indicada por la nota musical (así una nota aguda indicaría un color de tonalidad clara y una nota grave una de oscura) y el color por el instrumento (así la flauta dulce indicaría el amarillo, el clarinete el azul, los tambores el rojo o el piano por el verde). Se ha trabajado en niños y adolescentes.

Método para tacto

Se trata de un sistema de identificación por el tacto, por tanto, similar al Braille. Actualmente utilizados en talleres educativos y de ocio para la identificación del color en obras de arte, que es necesario que estén preparadas, es decir, que tengan un relieve con los signos y, mejor, unos límites del color y tonalidad a identificar. Es, a diferencia de los sistemas electrónicos, independiente de un aparato o de idioma. Desarrollado por Constanza Bonilla (Sistema Constanza), identifica el color por los colores básicos (amarillo: una línea recta, rojo: una línea en zigzag, azul: una línea ondulada), o en su combinación (así el verde sería una línea recta -groc- y una línea ondulada -blau-), y por tonalidades (claro: una redonda; oscuro: un punto; muy oscuro: cuatro puntos, etc.).

Vida de los ciegos

Hay varias maneras de minimizar los efectos negativos de la ceguera por los que la sufren. Son ejemplos los semáforos especialmente adaptados para ellos, los perros guía o el Braille, un sistema de escritura basado en el tacto que les permite leer. Asimismo los avances tecnológicos han procurado diferentes aparatos que permite a las personas ciegas y deficientes visuales obtener un nivel de integración en la sociedad bastante alto. Así, por ejemplo, el desarrollo de software y periféricos permite a estos interaccionar con los ordenadores y teléfonos. Varias adaptaciones en objetos cotidianos, los cuales son adaptados para permitir la interpretación de estos vía el tacto También están presentes y tenidos en cuenta por la sociedad, así diferentes monedas han sido apadtades para ciegos como es el euro, etc.

Durante el Siglo XX la Unión Soviética tenía un alto porcentaje de ciegos ocupados, ya que había muchas empresas que debían tener un 50% de personas sin vista a su plantilla. Debido al colapso de esta y otras situaciones, muchas personas ciegas se quedaron sin trabajo, lo que ha producido una gran disminución en el empleo de este colectivo.

Uno de los principales problemas en torno al empleo de las personas ciegas sucede en el hecho de que muchas de las ocupaciones que eran tenidas, tradicionalmente, como salidas laborales para este colectivo están sufriendo grandes cambios, por ejemplo en Francia e Italia se da este problema, ya que una de las principales tareas que ocupaban los ciegos se está informatizando mucho, los telefonistas. Por su parte, Inglaterra es el país de Europa donde hay una mayor gama de profesiones dedicadas a las personas ciegas. En cuanto a EEUU, estos son una sociedad mucho más flexible en una serie de aspectos y por eso mismo las personas ciegas tienen un abanico mucho mayor de puestos de trabajo y posibilidades.

El deporte

Las personas con ceguera o discapacidad visual pueden practicar diferentes deportes que requieren algunas adaptaciones sencillas. Natación, atletismo, ciclismo en tándem, judo, esquí, fútbol sala, montañismo, ajedrez o goalball (este último se ha creado especialmente para personas ciegas y se organiza en dos porterías, 3 personas a cada lado y una pelota con cascabeles ) son algunas de las disciplinas deportivas que no tienen barreras. la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC), entidad que gestiona todo lo referente al deporte de competición de las personas con discapacidad visual, tramitó, en el año 2005, 3.103 licencias deportivas, y organizó, durante este año, 143 actividades deportivas de competición, en las que participaron 5.494 deportistas ciegos y deficientes visuales.

Primeros auxilios

Una pérdida repentina de la vista es siempre una situación de emergencia, incluso cuando no es completa. Nunca se debe ignorar esta afección, pensando que ya mejorará.
Hay que ponerse en contacto con un oftalmólogo y acudir inmediatamente a la sala de emergencias. La mayoría de formas graves de pérdida de la vista son indoloras, pero la ausencia de dolor no disminuye de ninguna manera la necesidad urgente de buscar atención médica. Muchas formas de pérdida de la vista sólo dan un margen de tiempo breve en el que se pueden tratar con éxito.

Creencias respecto de las personas ciegas

La sociedad suele asignar a la población discapacitada un rol y basa su experiencia en las creencias, mitos, generalizaciones y actitudes que rodean a cada condición particular de minusvalía. Hay muchas creencias sobre las personas discapacitadas visuales como por ejemplo que son músicos, dependientes o indigentes.

Algunas de estas creencias se originan en nuestra herencia cultural; otros, en la poca experiencia que se tiene con personas que tienen impedimentos visuales severos, quienes tienden a enfatizar los aspectos desconocidos ya veces misteriosos de la discapacidad.

En tiempos antiguos se veía a las personas ciegas como profetas, como intérpretes de sueños y como sabios. Hoy muchas personas creen que la falta de visión dota al individuo con habilidades, tales como oído y tacto y, sobre todo, música. De hecho, sin embargo, no hay evidencia, que las personas ciegas tengan grandes habilidades en estas áreas.

Creencias de las personas ciegas

Las personas ciegas y impedidas visuales también tienen varias creencias respecto a quienes tienen visión normal. El Dr.Herbert Rusal concluye que la envidia hacia el normal, la impaciencia con los otros por no comprender su situación y las exigencias por consideraciones especiales que se observan en algunas personas disminuidas visuales se modifican más efectivamente a través de la interacción con personas normales y ayudando a las personas impedidas visuales a desarrollar autoconceptos más realistas. La integración actual de niños y jóvenes discapacitados visuales en escuelas comunes debería ayudar, tanto ciegos como videntes, adaptar y también a desarrollar actitudes más positivas de unos hacia los otros.

Las actitudes de las personas ciegas en cuanto a los efectos de su impedimento representan dos puntos de vista opuestos: que la ceguera es un verdadero desastre o que es una tontería o sólo un inconveniente práctico. Berthold Lowenfeld, un notable educador de ciegos y disminuidos visuales, presenta una posición moderada, indica que la ceguera impone en el individuo tres grandes limitaciones: en la cantidad y variedad de experiencias, en la capacidad para desplazarse y en el control del ambiente y su relación con él mismo. Lowenfeld las ve como los «efectos objetivos de la ceguera». La forma en que un individuo actúa o aprende a adaptarse al impedimento depende de diversas variables subjetivas: personalidad, discapacitados adicionales y factores relacionados con el impedimento visual incluyendo grado de visión, causa, edad, momento en que se produce y condición actual. Este reconocimiento de la naturaleza crítica del impedimento, con opciones para la adaptación a este parece reconciliar los aparentes puntos de vista extremos.

El niño deficiente visual

Cuando el niño sufre una pérdida sensorial, las confusiones entre las percepciones del mundo externo y las suyas propias, las personales, son mayores y la carencia aferencial forma parte, de manera frecuente, de la carencia afectiva precoz.
La situación de aislamiento en la que quedan sumergidos los niños con déficit sensorial y, de forma especial, el niño ciego, provoca una mayor percepción de las sensaciones inter y propioceptivas, en detrimento de los datos que le aporta el mundo externo. Esta modificación del equilibrio dinámico modifica las fronteras del yo y altera el sentimiento de identidad personal modificando el equilibrio entre los grandes campos aferentes. Un déficit sensorial puede alterar los procesos de desarrollo psíquico y social, por el hecho de producirse una alteración en las formas de comunicación y diálogo entre el niño y su medio.

La mayor cantidad de información llega al ser humano a través del sentido de la vista, directa o indirectamente. Es decir, que cuando un bebé nace privado de la visión no puede acceder a la estimulación luminosa, ni tampoco a la que le proporciona el conocimiento del espacio inmediato (manipulación, percepción de distancias, reconocimiento de formas y diferentes tamaños. ..). Así, pues, el bebé ciego no estimulado recibirá mucho menos información que el bebé vidente, y sus experiencias serán mucho menos variadas. Además, tendrá dificultades para explorar su entorno, para aprender a través de la imitación y para establecer relaciones con los objetos y las otras personas (entender que el mundo llega más allá de su propio cuerpo).

Los educadores que han comprobado que los niños ciegos siguen un desarrollo paralelo al de los niños videntes, parten de unas ideas básicas para afrontar la educación de los niños deficientes visuales desde los primeros meses de vida:

  • El organismo posee otras vías sensoriales ( olfativas, táctiles, auditivas) que, adecuadamente estimuladas, pueden compensar en gran medida la falta de visión, por lo que no se alteren seriamente el desarrollo evolutivo general.
  • El desarrollo del niño ciego no es el mismo que el del niño deficiente visual grave que posee restos visuales. Esto es muy importante a la hora de establecer las actividades del programa de atención precoz.
  • Un bebé ciego que no recibe ningún tipo de estimulación intencional es más pasivo porque no puede atender a los estímulos visuales ni captar los objetos que lo rodean. No se trata de una incapacidad del niño ciego para reaccionar, sino de la falta de instrumentos que le permitan hacerlo. El desarrollo de la capacidad auditiva y táctil tampoco son innatas, sino que también tendrán que desarrollar mediante el aprendizaje.
  • El lenguaje es un instrumento de información fundamental para el niño ciego desde los primeros momentos. Les sirve de contacto con el medio que le rodea, sobre todo cuando no es posible mantener un contacto táctil (objetos lejanos, personas, espacios, eventos …).

Aspectos psicológicos de la ceguera

El déficit visual se traduce en una reducción de la cantidad de información que el sujeto recibe del ambiente, limitándose a las oportunidades que ofrece el medio, y que son importantes para la construcción del conocimiento sobre el mundo exterior. Este hecho no necesariamente origina problemas en el desarrollo psicológico. No existe evidencia de que la deficiencia visual grave lleve problemas psicológicos o deficiencias en el desarrollo. Si es cierto que las experiencias del individuo están limitadas, pero el organismo dispone de otras vías de recogida de información, que puede sustituir o complementar la vía visual.

Muchas veces se observa que el niño ciego está más tiempo que el vidente en algunas de las etapas evolutivas, ya que la falta de visión puede actuar como freno al desarrollo, haciendo más lento el paso hacia una etapa superior. A la hora de comprender el desarrollo evolutivo del niño invidente es necesario tener la referencia del niño vidente.

La primera infancia. (Periodo sensoriomotor)

En la primera infancia el bebé conoce el mundo exterior a través de sonidos, olores o los contactos corporales con las madres o personas encargadas de su atención. La actividad fundamental del niño durante sus primeros cuatro y cinco primeros meses de vida, es relacionarse con los demás seres humanos, básicamente con sus padres.
Varios autores remarcan la importancia, que en la especie humana, tienen los intercambios visuales en las primeras interacciones comunicativas entre el bebé y el adulto. Además los niños, desde el primer día prestan atención a los estímulos visuales. En el caso de los deficientes visuales disponen de alternativas a la visión para relacionarse y establecer pautas de comunicación no verbal con los adultos. Desde las primeras semanas, estos niños prestan atención a la voz de su madre, y también muestran el gesto innato de relajación de la cara que los adultos interpretan como una risa.

El desarrollo de esta etapa está basado en la inteligencia práctica, en la percepción de sensaciones del entorno, a través de los primeros movimientos. Hasta los 4 meses, la falta de visión no es todavía un factor determinante. El bebé sigue un nivel de desarrollo normal, ejercitando los reflejos propios y innatos, excepto dar respuesta a estímulos luminosos. Adquiere las primeras habilidades, centradas en el dominio del cuerpo.

En las dos primeras etapas del período sensoriomotor, el desarrollo de un niño ciego es similar al de un niño vidente. En la tercera etapa de este período comienzan las diferencias entre el bebé ciego y el vidente. Los bebés ciegos tienen más dificultad en relación a la movilidad, debido a la falta de estímulos visuales del exterior. En cuanto al desarrollo de los esquemas sensoriomotores se dice que el tacto y el oído son menos apropiadas que la visión para conocer el espacio y los objetos, ya que proporcionan una información mucho más secuencial y fragmentaria. La coordinación audio-manual, aparece más tarde. A partir de los 4 meses los bebés videntes comienzan a desarrollar por un lado, el hábito de coger objetos que perciben a través de la visión, y por otro lado la permanencia de los objetos. En los niños ciegos esto no ocurre así, ya que se produce un considerable retraso, debido a la coordinación óculo-manual, que es más dificultosa, y por tanto más lenta. Estos niños construirán la permanencia de los objetos táctiles. Una vez lleguen con la mano a los objetos sonoros, comenzarán a coordinar las imágenes táctiles y las auditivas.

A partir de los 7 meses empieza a buscar objetos que antes ha tenido en las manos. Cerca de los nueve meses empieza a utilizar algunas pautas de búsqueda de estos objetos, y aproximadamente alrededor de los 12 meses ya busca objetos guiándose por el sonido que emiten.

El desarrollo motor y postural de los bebés normalmente está dentro de la edad normal para los videntes. Así pues los niños ciegos bien estimulados, no tienen problemas en el desarrollo del control postural. aunque los movimientos espontáneos están retrasados.

El poco conocimiento que tiene el ciego del espacio exterior y los objetos, hace que la seguridad y la motivación del niño sean menores que los niños videntes. En cuanto a la conducta de gatear, no debe ser estimulada de forma artificial, porque resulta inapropiada en falta de la visión. En este sentido el gateo se inicia hacia los doce meses y la marcha, junto a los diecinueve. Una vez que se mueve de una forma autónoma, accede a la cuarta y quinta etapa de la inteligencia sensoriomotora, realiza experiencias con el objeto para estudiarlo. Una vez adquiridas estas conductas, le resultará más fácil la relación con el entorno, a través de la experimentación con estos.

Para los niños ciegos, las manos son un instrumento de vital importancia para ta de conocer el mundo y para evitar obstáculos, y por lo tanto resultaría poco adaptativo que las utilizaran como piernas para caminar.

La inteligencia interpretativa en los niños ciegos se manifiesta en la capacidad que tienen para imitar, en falta del modelo, en los niños invidentes existe retraso en la adquisición del pensamiento representativo, debido a que utilizan palabras que representan objetos que son cercanos al propio cuerpo. Este retraso se compensa durante los dos y tres años, y su lenguaje se puede considerar normal.

Período preescolar (etapa preoperatoria)

A partir de los dos años, si el niño ciego ha adquirido la noción de permanencia del objeto, empieza a ser capaz de hacer representaciones de cosas, aunque lejos del desarrollo del pensamiento representativo, que llegará con la adolescencia. Este período determinado por el desarrollo del lenguaje, como mediador entre el objeto y su representación.

Aunque el lenguaje de los deficientes visuales presente algunas características diferenciales derivadas del acceso a la información, en falta de visión, se puede afirmar que no existen problemas en el desarrollo del lenguaje.

Las primeras palabras que dicen los niños ciegos responden a aquellos objetos que pueden conocer con los sistemas sensoriales, fundamentalmente objetos domésticos. Desde que estos niños comienzan a hablar, además de utilizar el lenguaje para la acción educativa, también cumple otras funciones para compensar los problemas que genera la falta de visión en el desarrollo simbólico.
Los niños ciegos presentan problemas en la utilización de pronombres personales y posesivos en las conversaciones; este hecho refleja las dificultades que tiene en la comprensión de los cambios de roles. Cabe destacar la dificultad que tienen los niños ciegos para utilizar vías visuales de apoyo a la comunicación verbal, y al mismo tiempo la necesidad que manifiestan que los adultos puedan interpretar estas vías alternativas.

Aunque las conductas personales sean una evolución similar a la de los niños videntes, el inicio de la marcha viene retrasado debido a la falta de estímulos del exterior, así como la adquisición de permanencia de los objetos, la práctica del juego simbólico. Algunos autores han hablado de un atraso en los primeros juegos de ficción de los niños ciegos. Es casi imposible que los invidentes reproduzcan igual que los videntes las escenas de la vida diaria en las que no tienen acceso visual. De ahí que los niños ciegos recurren a las imitaciones verbales. La sustitución de objetos en el juego simbólico evoluciona de forma paralela en ciegos y videntes. Parece que los niños invidentes encuentren más fácil planificar el juego que realizarlo; esto manifiesta, de nuevo, la importancia del desarrollo del lenguaje, en falta de la visión.

Etapa escolar

La mayor parte de los estudios realizados con niños ciegos y deficientes visuales en edades comprendidas entre 6 y 12 años se ocupan de estudiar diversos aspectos de su desarrollo cognoscitivo.
La mayoría de investigaciones realizadas sobre el desarrollo cognoscitivo y el aprendizaje de los niños deficientes visuales en el periodo escolar toman como referencia la teoría de Piaget y la escuela de Ginebra, que propugna la existencia de una secuencia universal de desarrollo, que se produce a lo largo de tres grandes períodos o estadios: sensoriomotor, operaciones concretas y operaciones formales.

Se puede afirmar que el desarrollo intelectual de los niños invidentes no presenta problemas serios, pero sí que tiene unas características peculiares. El hecho de que accedan a buena parte de la información con el tacto, los hace que sea más difícil realizar trabajos de contenido figurativo y espacial.

Una de las dificultades que tiene el niño, es establecer la comunicación verbal y pre-verbal con los adultos sobre los objetos. Estos problemas derivan, por un lado, del hecho de tener que conocer los objetos mediante sistemas sensoriales diferentes a la visión y, por el otro, de la dificultad que representa para el niño el hecho de encontrar gestos alternativos a la señalización visual que sean entendidos por sus familias.
Desde el punto de vista intelectual están perfectamente integrados en las aulas y no tienen problemas de integración para seguir los contenidos normales del currículo ordinario. Es sin embargo, necesario que la escuela cubra las necesidades educativas especiales que tienen estos niños.
Aunque no tienen problemas de inteligencia, a menudo estos deficientes presentan atraso escolar. Este hecho se produce porque el acceso a la información escrita, como es el Braille, es mucho más lento.

La adolescencia

Es la etapa del desarrollo del ser humano que sigue a la pubertad y se caracteriza por una serie de cambios físicos y psicológicos, afectivos, sociales y cognoscitivos, muy importantes. Se dan cambios en la imagen corporal de los chicos y chicas a los que acompañarán transformaciones en la personalidad, en la motivación, y también en las relaciones afectivas y sociales. Deben aceptar que se encuentran en la situación de aceptar sus nuevas capacidades motoras y sexuales, lo que le produce un importante efecto psicológico con un aumento en la toma de conciencia e interés por el propio cuerpo.

También se dan cambios en la forma de pensar y de resolver problemas que a la vez influyen y modulan la personalidad adolescente. Estas transformaciones que se producen en el organismo después de la pubertad hacen que la imagen corporal del joven cambie de forma notable y rápida, pasando de la de niño a la de adulto.

Los estudios basados en la teoría de Piaget indican que no existen diferencias entre los ciegos y los videntes en la resolución de tareas del llamado pensamiento formal. El niño ciego es capaz de utilizar esta forma de pensamiento para razonar sobre sus situaciones posibles. Parece que los ciegos solucionan, en esta etapa, los problemas figurativos derivados de sus dificultades visuales.
Por otra parte, el desarrollo intelectual que se produce durante esta etapa permite a los invidentes reflexionar sobre su propio problema el que los puede llevar a rechazar su propia imagen, a no relacionarse con los chicos del otro sexo y, en consecuencia, a no integrarse en grupos adolescentes.

En cuanto al desarrollo afectivo y social de los adolescentes ciegos, se sabe que es una etapa en la que los cambios físicos llevan importantes modificación en la personalidad y en sus relaciones con los demás. Teniendo en cuenta que algunos autores afirman que en este periodo puede ser una etapa difícil para los chicos y chicas con deficiencias visuales, en la que se pueden producir problemas de integración social, con el grupo, no necesariamente será una etapa conflictiva, siempre que se encuentren integrados en sus contextos más próximos de la socialización, como pueden ser los amigos, la escuela o la familia.

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